Oro y espadas: Curiosas historias de la Argentina cuando era española (Caballo de fuego) por Daniel Balmaceda

Oro y espadas: Curiosas historias de la Argentina cuando era española (Caballo de fuego) por Daniel Balmaceda

Titulo del libro: Oro y espadas: Curiosas historias de la Argentina cuando era española (Caballo de fuego)

Autor: Daniel Balmaceda

Número de páginas: 310 páginas

Fecha de lanzamiento: April 1, 2017

Editor: SUDAMERICANA

Daniel Balmaceda con Oro y espadas: Curiosas historias de la Argentina cuando era española (Caballo de fuego)

Oro y espadas: Curiosas historias de la Argentina cuando era española (Caballo de fuego) por Daniel Balmaceda fue vendido por EUR 7,59 cada copia. El libro publicado por SUDAMERICANA. Contiene 310 el número de páginas.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El libro está disponible en PDF, epub, audiolibros y muchos más formatos. El registro fue libre.

Un recorrido a través de los hechos menos conocidos y las escaramuzas más curiosas de la historia argentina previa a la Revolución de Mayo.


Si tuviera una máquina que me permitiera viajar a nuestra tierra entre los siglos XVI y XVIII, sin duda sentiría que estoy en otro planeta. Aquella época de abogados que siembran el terror y de hombres que pagan por gobernar Buenos Aires, de sacerdotes chiflados y de contrabandistas ocupando los principales cargos, con invasiones de hormigas y corridas de toros frente al Cabildo, es un manantial de hechos trágicos, curiosos, románticos y desopilantes. Entre ellos, los primeros boqueteros de nuestra historia, la batalla del virrey Arredondo contra los perros, cómo los querandíes inventaron el delivery o el día en que los soldados ingleses jugaron un picadito en Luján.

Con la ayuda de obras de magníficos autores he podido construir mi máquina del tiempo y conocer ese extraño lugar. Los invito, queridos lectores, a participar de esta travesía, que se inicia en noviembre de 1507 y termina cinco minutos antes de Mayo de 1810.

No se ajusten los cinturones, pónganse cómodos. Allá vamos...
Daniel Balmaceda